CDMX.- Porque el fútbol, a veces, es así. Un comienzo inmejorable, dos goles tempraneros, una remontada histórica y un empate agónico. El Atlético de Madrid de los argentinos, dirigido por el Cholo Simeone, con Julián Álvarez, Rodrigo De Paul, Giuliano Simeone y Musso como titulares, igualó 4-4 ante el Barcelona en un partidazo por la ida de las semifinales de la Copa del Rey.
Y es que, por la épica, por los goles, por las emociones y por el resultado, el duelo no dejó indiferente a nadie. Las intenciones del partido se pudieron apreciar casi desde el vestuario, cuando el conjunto colchonero se imponía 2-0 gracias al brillo de Julián Álvarez, quien, no conforme con abrir el marcador a los 49 segundos de juego, siguió envalentonado, robó una pelota en la mitad de la cancha, condujo un gran contraataque y asistió a Antoine Griezmann para estirar la ventaja. La intensidad del juego desde el inicio mostró las armas del Atlético: agresividad, presión alta y velocidad al contraataque. El Barsa, sorprendido, no lograba frenar los embates colchoneros.
Pero los culés, que con el correr de los minutos se asentaron y recuperaron su mejor versión, lograron dar vuelta la historia en apenas 20 minutos, con los tantos de Pedri, Cubarsí e Iñigo Martínez. El Barcelona comenzó a desplegar su juego de toque, con la posesión y moviendo el balón con rapidez, ante un Atlético que, distinto de lo mostrado en los primeros minutos, cediendo terreno y sufriendo la presión constante del rival. Fue un golpe tras otro, y en un abrir y cerrar de ojos, el Barsa se adelantaba 4-2, un resultado que parecía definitivo. Pero el fútbol, en su esencia impredecible, no había dicho su última palabra.
Cerca del final, el Atlético revivió, se levantó de la mano de Marcos Llorente, quien recortó distancias para el 4-3, y Alexander Sorloth, que estampó el 4-4 final, desató el delirio de los hinchas colchoneros y del propio Cholo, que lo gritó como acostumbra, con los brazos al cielo, tras un duelo que parecía escapársele de manera increíble.
Así las cosas, el empate deja la serie abierta. Madrid será el escenario de la vuelta, que tendrá lugar el próximo miércoles (este miércoles juegan por la otra semi Real Sociedad-Real Madrid).
Fuente